Una nueva prueba de la impunidad con la que se manejan las ASOCIACIONES ILÍCITAS DEL FÚTBOL ARGENTINO, que tantas veces denunciamos desde aquí. La nueva dirigencia de Estudiantes de La Plata intentó comenzar una nueva gestión depurando, para decirlo de alguna manera, a sus grupos de seguidores y particularmente excluyendo a los violentos que tanto daño le han hecho a tan prestigiosa Institución. Sin embargo a poco de comenzar, parece que los delincuentes pueden más. La renuncia de un prestigioso Jurista y Magistrado provincial, el Dr. Martín Ordoqui, quien se había involucrado personalmente en la lucha contra estas lacras, es una clara demostración del poder y cobertura política con la que siguen contando los delincuentes del fútbol, una verdadera lástima. Desde aquí nuestra solidaridad para con el Dr. Ordoqui y nuestras felicitaciones por sus mejores intenciones y valentía, más allá que haya durado poco. Por lo demás la denuncia del Fiscal, que transcribimos, no es poca cosa, sin embargo, huiéramos esperado alguna medida un poco más contundente. Otra vez será.
DICE QUE "HOY COMENZARIAN SU ACCIONAR"
Un fiscal advierte sobre barras bravas en Estudiantes
Envió un oficio al presidente de la AFA en el que describe "maniobras de algunas facciones". Pone la lupa sobre 96 socios de última hora
El fiscal platense Fernando Cartasegna, que investiga una causa sobre el accionar de barrabravas de Estudiantes, envió ayer un oficio a la AFA (con copia al CoProSeDe, a la jefatura de la Departamental La Plata y a la Fiscalía General) en el que advierte sobre aparentes maniobras de grupos vinculados a un sector de la barra albirroja y se refiere a trámites realizados en la sede del club en las últimas horas.
A continuación se publica el texto enviado por el fiscal al presidente de la AFA, Julio Grondona, al que este diario tuvo acceso:
"Tengo el honor de dirigirme a Ud. en mi carácter de Agente Fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 4, Departamental, en IPP 06-00-004060-12, a fin de informarle que se han detectado maniobras realizadas, por facciones que se encuentran comprendidas en la nómina del derecho de admisión, consistentes en el reparto de indumentaria deportiva en zonas de alta conflictividad social, con la aparente intención de incorporar personas a la masa societaria del Club Estudiantes de La Plata.
"Asimismo, desde hace aproximadamente 72 hs., varias de esas personas se habrían asociado a la institución resultando algunos de ellos rechazados por encontrarse con derecho de admisión logrando otros obtener su carácter de socio.
"Por otra parte, el día miércoles 22 de febrero del corriente, en horas de la tarde-noche, se detectó la presencia de las personas mencionadas, incluidas en el derecho de admisión, acompañando a otras personas que se asociaban a la institución en la sede del Club Estudiantes de La Plata. Todo ello permite tener `prima-facie` acreditado que se habría formado una facción con integrantes de otras `barras` que se hallaban desintegradas con el objeto de adquirir el dominio de la hinchada de la parcialidad (albirroja).
"Todos ellos habrían sido asociados sin impedimento alguno por parte del Club Estudiantes de La Plata, por lo que se deduce que su accionar comenzaría en el próximo partido (el de hoy), contra el club Independiente de Avellaneda.
"Asimismo, dejo constancia y hago saber que estas personas presenciaron el partido entre Estudiantes y San Lorenzo (pese al derecho de admisión) y que en los últimos días se han hecho presentes en la sede, en el country y en todo lugar donde se hallaren dirigentes de Estudiantes.
"Es por todo lo expuesto que informo lo investigado a los fines de que las autoridades correspondientes y la institución tomen los recaudos necesarios ante un eventual episodio de violencia en los espectáculos deportivos en los que participe el Club Estudiantes de La Plata".
El partido de esta tarde en el Estadio Unico ha sido calificado por el CoProSeDe como de "alto riesgo", lo que implica la obligación de un mayor despliegue policial.
EVALUAN MEDIDAS
En este marco, trascendió de fuentes judiciales que el fiscal evalúa la eventual citación de dirigentes albirrojos a prestar declaración testimonial y que podría solicitar a las autoridades del club un listado de las personas que fueron asociadas a la institución en las últimas 96 horas.
Este diario había consignado en su edición de ayer que en los últimos días la oficina de socios extendió su horario de atención ante una avalancha de solicitudes de nuevas asociaciones por parte de personas que -según trascendidos- estaban acompañadas por un conocido jefe de un sector de la barrabrava albirroja que hace poco recuperó su libertad tras cumplir una condena en la cárcel. A ese hecho se refiere el fiscal en el oficio librado ayer.
También se había informado sobre la renuncia del dirigente Martín Ordoqui del área de seguridad del club. Aunque el alejamiento fue atribuido por el propio directivo a "cuestiones personales", versiones extraoficiales lo vinculan con la situación a la que alude el fiscal.
Espacio para refelexiones y/o denuncias sobre hechos de corrupción en el fútbol argentino. Luchamos por un fútbol en paz y contra la impunidad de las llamadas barras bravas y quienes las apadrinan y financian.
lunes, 27 de febrero de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
Procesaron a dirigentes de River por las amenazas a Sergio Pezzotta
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Finalmente, la Justicia procesó a tres directivos de la entidad de Núñez, a un policía y cuatro barras. Los ocho imputados quedaron a un paso del juicio oral por amenazas coactivas, un delito que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión
La Sala I de la Cámara del Crimen procesó por amenazas a dirigentes de River Plate a raíz de las amenazas que sufrió el árbitro Sergio Pezzota en el estadio Monumental el pasado 26 de junio, en el entretiempo del partido que disputó el local con Belgrano de Córdoba y que selló su descenso a la B Nacional.
El Tribunal revocó la falta de mérito y procesó por amenazas al vocal de River Plate Néstor Morelli; al jefe de seguridad, Gabriel Riccio; a Francisco Bierniakowicz, supuesto nexo entre el club y la barra brava; y al policía Federal Matías Ponce.
En la causa también se confirmó el procesamiento de cuatro barras bravas, quienes fueron filmados cuando se dirigían al vestuario del árbitro Pezzota.
En la misma resolución y también por el delito de amenazas, el Tribunal -con la firma de los jueces Alfredo Barbarosch, Jorge Rimondi y Luis María Bunge Campos- confirmó los procesamientos de los integrantes de los "Borrachos del Tablón" Martín Araujo, Sergio Medina, Juan Carlos Leguizamón y Flavio Raguzzi.
En primera instancia el juez de instrucción Rodolfo Cresseri había procesado a los barras pero dictado la falta de mérito de los dirigentes, y a raíz de esta resolución los ochos imputados quedan más cerca del juicio oral y público. De recaer condena, el delito de amenazas prevé una pena de hasta dos años de prisión.
Los hechos tuvieron lugar el 26 de junio, en el entretiempo del partido en que River jugaba con Belgrano de Córdoba en el Monumental, y un grupo de barras bravas con la anuencia de los dirigentes involucrados se dirigió al vestuario de Pezzota, y lo intimidaron para que favorezca al equipo millonario mediante su arbitraje.
Pero River empató 1 a 1 con Belgrano y descendió por no alcanzar la diferencia que sacó el "pirata" en el primer encuentro de ida en Córdoba.
En ese mismo partido fue que se generaron los incidentes en el estadio y en sus cercanías, y a raíz del cual se le abrió una causa penal a Daniel Passarella, presidente de River, y otros por no tomar recaudos de seguridad y por permitir el ingreso de personas más allá del límite de capacidad permitida.
A los pocos días, se conoció por un informe que el propio árbitro presentó ante la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que había sido amenazado en su vestuario, tras lo cual se emprendió una investigación.
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Finalmente, la Justicia procesó a tres directivos de la entidad de Núñez, a un policía y cuatro barras. Los ocho imputados quedaron a un paso del juicio oral por amenazas coactivas, un delito que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión
La Sala I de la Cámara del Crimen procesó por amenazas a dirigentes de River Plate a raíz de las amenazas que sufrió el árbitro Sergio Pezzota en el estadio Monumental el pasado 26 de junio, en el entretiempo del partido que disputó el local con Belgrano de Córdoba y que selló su descenso a la B Nacional.
El Tribunal revocó la falta de mérito y procesó por amenazas al vocal de River Plate Néstor Morelli; al jefe de seguridad, Gabriel Riccio; a Francisco Bierniakowicz, supuesto nexo entre el club y la barra brava; y al policía Federal Matías Ponce.
En la causa también se confirmó el procesamiento de cuatro barras bravas, quienes fueron filmados cuando se dirigían al vestuario del árbitro Pezzota.
En la misma resolución y también por el delito de amenazas, el Tribunal -con la firma de los jueces Alfredo Barbarosch, Jorge Rimondi y Luis María Bunge Campos- confirmó los procesamientos de los integrantes de los "Borrachos del Tablón" Martín Araujo, Sergio Medina, Juan Carlos Leguizamón y Flavio Raguzzi.
En primera instancia el juez de instrucción Rodolfo Cresseri había procesado a los barras pero dictado la falta de mérito de los dirigentes, y a raíz de esta resolución los ochos imputados quedan más cerca del juicio oral y público. De recaer condena, el delito de amenazas prevé una pena de hasta dos años de prisión.
Los hechos tuvieron lugar el 26 de junio, en el entretiempo del partido en que River jugaba con Belgrano de Córdoba en el Monumental, y un grupo de barras bravas con la anuencia de los dirigentes involucrados se dirigió al vestuario de Pezzota, y lo intimidaron para que favorezca al equipo millonario mediante su arbitraje.
Pero River empató 1 a 1 con Belgrano y descendió por no alcanzar la diferencia que sacó el "pirata" en el primer encuentro de ida en Córdoba.
En ese mismo partido fue que se generaron los incidentes en el estadio y en sus cercanías, y a raíz del cual se le abrió una causa penal a Daniel Passarella, presidente de River, y otros por no tomar recaudos de seguridad y por permitir el ingreso de personas más allá del límite de capacidad permitida.
A los pocos días, se conoció por un informe que el propio árbitro presentó ante la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que había sido amenazado en su vestuario, tras lo cual se emprendió una investigación.
domingo, 12 de febrero de 2012
POR FIN LA JUSTICIA NO SE RINDE ANTE ESTOS VIOLENTOS
La causa por la interna entre Mauro Martín y Di Zeo
El fiscal penal porteño Walter López pidió el juicio para los barrabravas de Boca Mauro Martín y Rafael Di Zeo y que sean condenados a cinco días de arresto y se les prohíba concurrir a estadios de fútbol por ocho meses al primero y por un año al segundo. La petición es por los incidentes ocurridos el año pasado en el estadio de Boca, cuando el equipo local enfrentó a Atlético de Rafaela y la facción que responde a Di Zeo provocó disturbios en la Bombonera, y Martín le hizo un gesto que pareció una amenaza de muerte.
Fuentes judiciales informaron a la agencia DyN que el fiscal también solicitó que Martín haga un curso especial de derechos humanos y que Di Zeo repare los daños provocados en el estadio. El pedido fue planteado ante la jueza Penal, Contravencional y de Faltas Carla Cavaliere.
Los hechos ocurrieron el 30 de octubre pasado, antes del partido, en lo que fue el regreso a los estadios del grupo que dirige Di Zeo, quien pelea el liderazgo de la hinchada con Martín. La barra de Di Zeo provocó destrozos en el estadio e ingresó sin entradas, mientras que Martín fue fotografiado haciendo el signo de degüello, en lo que se entendió como una amenaza para su rival. La Justicia inició una causa y a ambos barras se les prohibió el ingreso a los estadios de todo el país y a acercarse a 500 metros de ellos hasta tanto concluya el expediente. Ahora, el fiscal López pidió la elevación a juicio por los delitos de amenazas, ingreso sin entradas e incitación al desorden. Por otra parte, sigue la investigación contra oficiales de la Policía Federal por la presunta "liberación" de las puertas de acceso al estadio por donde ingresó la barra de Di Zeo.
El fiscal penal porteño Walter López pidió el juicio para los barrabravas de Boca Mauro Martín y Rafael Di Zeo y que sean condenados a cinco días de arresto y se les prohíba concurrir a estadios de fútbol por ocho meses al primero y por un año al segundo. La petición es por los incidentes ocurridos el año pasado en el estadio de Boca, cuando el equipo local enfrentó a Atlético de Rafaela y la facción que responde a Di Zeo provocó disturbios en la Bombonera, y Martín le hizo un gesto que pareció una amenaza de muerte.
Fuentes judiciales informaron a la agencia DyN que el fiscal también solicitó que Martín haga un curso especial de derechos humanos y que Di Zeo repare los daños provocados en el estadio. El pedido fue planteado ante la jueza Penal, Contravencional y de Faltas Carla Cavaliere.
Los hechos ocurrieron el 30 de octubre pasado, antes del partido, en lo que fue el regreso a los estadios del grupo que dirige Di Zeo, quien pelea el liderazgo de la hinchada con Martín. La barra de Di Zeo provocó destrozos en el estadio e ingresó sin entradas, mientras que Martín fue fotografiado haciendo el signo de degüello, en lo que se entendió como una amenaza para su rival. La Justicia inició una causa y a ambos barras se les prohibió el ingreso a los estadios de todo el país y a acercarse a 500 metros de ellos hasta tanto concluya el expediente. Ahora, el fiscal López pidió la elevación a juicio por los delitos de amenazas, ingreso sin entradas e incitación al desorden. Por otra parte, sigue la investigación contra oficiales de la Policía Federal por la presunta "liberación" de las puertas de acceso al estadio por donde ingresó la barra de Di Zeo.
sábado, 11 de febrero de 2012
PROCESAMIENTO EJEMPLAR II
La Cámara del Crimen procesó al vocal de River Plate Néstor Morelli, al jefe de seguridad del club, Gabriel Riccio, al presunto nexo de la dirigencia con la barra brava Francisco Bierniakowicz y al oficial de la Policía Federal Matías Ponce por liberar la zona del estadio en la que barras amenazaron al árbitro Sergio Pezzota en el partido con Belgrano de Córdoba en el que el equipo de Nuñez descenció a la B Nacional.
La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes del club "coordinaron el embate hacia la terna arbitral" al liberar la zona de vestuarios ya que en ella se encontraron con los barras bravas y nada hicieron para impedir su avance.
Además, el tribunal ratificó los procesamientos de los barras Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno de los jefes de "Los Borrachos del Tablón", Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron hasta el vesturio de Pezzotta en el entretiempo del partido, donde fue amenazado.
Así, los ocho procesados quedaron a un paso del juicio oral y público en el que serán juzgados por el delito de amenazas coactivas, que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión, informaron hoy a DyN fuentes judiciales.
En la causa no está imputado el presidente del River, Daniel Passarella, quien sí lo está en el expediente del fuero contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro.
El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch.
Para los camaristas los tres dirigentes "aprovechándose de su condición de empleados coordinaron el embate hacia la terna arbitral" ya que imágenes de las cámaras de seguridad los muestran en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo.
"La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitica pudieron acceder", explicaron los jueces.
Morelli es vocal del club y presidente del Departamento de Control de Estadios, mientras que Bierniakowicz es colaborar de esa área y se lo sindica como el nexo entre el club y los barras bravas.
Por su parte, a Riccio la Cámara también lo procesó por no evitar el avance de la barra ya que se encontró con el grupo en las adyacencias del vestuario de Pezzota y las imágenes lo ubicaron charlando con el subinpestor Ponce.
Sobre el policía, el tribunal sostuvo que Ponce "pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía".
Pezzota y sus colaboradores fueron amenazados en el partido que River jugó de local el 26 de junio pasado con Belgrano, que terminaría 1 a 1 y que significaría el descenso del club de Nuñez a la B Nacional.
"Ponete las pilas que tenemos que ganar porque sino, no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen", le dijeron a Pezzota, según la declaración del árbitro, quien les respondió "vayan tranquilos; el partido está tranquilo".
Las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio mostraron que los barras bajaron de la tribunal y trasparon distintos accesos del anillo interno del estadio en los que se encontraron con los dirigentes, hasta que llegaron al vestuario.
La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes del club "coordinaron el embate hacia la terna arbitral" al liberar la zona de vestuarios ya que en ella se encontraron con los barras bravas y nada hicieron para impedir su avance.
Además, el tribunal ratificó los procesamientos de los barras Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno de los jefes de "Los Borrachos del Tablón", Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron hasta el vesturio de Pezzotta en el entretiempo del partido, donde fue amenazado.
Así, los ocho procesados quedaron a un paso del juicio oral y público en el que serán juzgados por el delito de amenazas coactivas, que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión, informaron hoy a DyN fuentes judiciales.
En la causa no está imputado el presidente del River, Daniel Passarella, quien sí lo está en el expediente del fuero contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro.
El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch.
Para los camaristas los tres dirigentes "aprovechándose de su condición de empleados coordinaron el embate hacia la terna arbitral" ya que imágenes de las cámaras de seguridad los muestran en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo.
"La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitica pudieron acceder", explicaron los jueces.
Morelli es vocal del club y presidente del Departamento de Control de Estadios, mientras que Bierniakowicz es colaborar de esa área y se lo sindica como el nexo entre el club y los barras bravas.
Por su parte, a Riccio la Cámara también lo procesó por no evitar el avance de la barra ya que se encontró con el grupo en las adyacencias del vestuario de Pezzota y las imágenes lo ubicaron charlando con el subinpestor Ponce.
Sobre el policía, el tribunal sostuvo que Ponce "pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía".
Pezzota y sus colaboradores fueron amenazados en el partido que River jugó de local el 26 de junio pasado con Belgrano, que terminaría 1 a 1 y que significaría el descenso del club de Nuñez a la B Nacional.
"Ponete las pilas que tenemos que ganar porque sino, no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen", le dijeron a Pezzota, según la declaración del árbitro, quien les respondió "vayan tranquilos; el partido está tranquilo".
Las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio mostraron que los barras bajaron de la tribunal y trasparon distintos accesos del anillo interno del estadio en los que se encontraron con los dirigentes, hasta que llegaron al vestuario.
PROCESAMIENTO EJEMPLAR
Tres dirigentes de River y un oficial de la Policía Federal fueron procesados por liberar una zona del estadio Monumental y permitir que un grupo de barrabravas amenazara al árbitro Sergio Pezzotta, durante el partido con Belgrano de Córdoba en el que el equipo de Núñez descendió a la B Nacional.
La decisión la adoptó la Cámara del Crimen contra el vocal de River Néstor Morelli; el jefe de seguridad, Gabriel Riccio (hombre de "confianza" de Daniel Passarella), el presunto nexo entre la dirigencia con los barras, Francisco Bierniakowicz, y el oficial Principal de la Policía Federal Matías Ponce. El tribunal de alzada ratificó además los procesamientos de cuatro integrantes de “Los Borrachos del Tablón”: Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno los jefes; Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron al vestuario de Pezzotta en el entretiempo del cotejo para amenazarlo.Los ocho quedaron procesados por el delito de "amenazas coactivas" y al borde del juicio oral, donde podrían ser condenados a penas de entre seis meses y dos años de prisión.La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes coordinaron el embate hacia la terna arbitral “al liberar la zona de vestuarios, ya que "nada hicieron para impedir" el avance de los barras que se encontraban en esa zona.En su apriete, los barras le reclamaron a Pezzotta: “Ponete las pilas que tenemos que ganar o no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen”.
El presidente de River, Daniel Passarella, no está imputado en esta causa pero sí en otro expediente contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro. El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch, y se conoció recién hoy.
La causa es producto de una denuncia ordenada por la Ministra Nilda Garré por conducto de la dependencia dedicada a la seguridad en el fútbol, cuyos funcionarios preservaron la prueba y cumpliendo instrucciones de la funcionaria activaron los mecanismos judiciales que ahora, por fin, han puesto las cosas en sus justos términos. Al menos, esta vez parace que los violentos no se la llevarán de arriba y por otra parte es la primera vez que se sentarán en el mismo banquillo dirigentes, barras bravas y policías, todos procesados por el mismo hecho.
Los jueces enfatizaron que las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a los tres dirigentes en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo. La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitiva pudieron acceder, dice la resolución judicial. El policía Ponce, “pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía”.
La decisión la adoptó la Cámara del Crimen contra el vocal de River Néstor Morelli; el jefe de seguridad, Gabriel Riccio (hombre de "confianza" de Daniel Passarella), el presunto nexo entre la dirigencia con los barras, Francisco Bierniakowicz, y el oficial Principal de la Policía Federal Matías Ponce. El tribunal de alzada ratificó además los procesamientos de cuatro integrantes de “Los Borrachos del Tablón”: Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno los jefes; Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron al vestuario de Pezzotta en el entretiempo del cotejo para amenazarlo.Los ocho quedaron procesados por el delito de "amenazas coactivas" y al borde del juicio oral, donde podrían ser condenados a penas de entre seis meses y dos años de prisión.La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes coordinaron el embate hacia la terna arbitral “al liberar la zona de vestuarios, ya que "nada hicieron para impedir" el avance de los barras que se encontraban en esa zona.En su apriete, los barras le reclamaron a Pezzotta: “Ponete las pilas que tenemos que ganar o no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen”.
El presidente de River, Daniel Passarella, no está imputado en esta causa pero sí en otro expediente contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro. El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch, y se conoció recién hoy.
La causa es producto de una denuncia ordenada por la Ministra Nilda Garré por conducto de la dependencia dedicada a la seguridad en el fútbol, cuyos funcionarios preservaron la prueba y cumpliendo instrucciones de la funcionaria activaron los mecanismos judiciales que ahora, por fin, han puesto las cosas en sus justos términos. Al menos, esta vez parace que los violentos no se la llevarán de arriba y por otra parte es la primera vez que se sentarán en el mismo banquillo dirigentes, barras bravas y policías, todos procesados por el mismo hecho.
Los jueces enfatizaron que las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a los tres dirigentes en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo. La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitiva pudieron acceder, dice la resolución judicial. El policía Ponce, “pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía”.
sábado, 3 de diciembre de 2011
UNA VEZ MÁS EL OPROBIO EN EL FÚTBOL ARGENTINO
El lamentable episodio producido este sábado por los "funcionarios" del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ordenado seguramente por Mauricio Macri y patéticamente ejecutado e inexplicablemente defendido por Ignacio Palazuelos, son una nueva demostración del desprecio de las autoridades por la gente en general y por el tan vapuleado fútbol argentino en particular. Con excusas absolutamente inadmisibles, en verdad con mentiras aún más inaceptables, ejecutaron una clausura "preventiva" del estadio de San Lorenzo de Almagro, con el sólo propósito de que el partido que éste debía jugar frente al C.A. Tigre no se disputase. Pués bien, lo lograron..., ahora habrá que pedirles a estos irresponsables que expliquen en la sede, seguramente judicial que corresponda, la verdad (?). Es francamente poco probable que ello nunca ocurra, de mentirosos y mendaces eso no se puede esperar. Sí es esperable que la ciudadanía sepa primero y comprenda después, hasta donde llegan estos sujetos en defensa vaya uno a saber de qué cuestiones, son capaces de llegar con sus actos decididamente ilegales. Un nuevo atropello a la más elemental inteligencia de los argentinos. Una nueva demostración de sus incapacidades, HASTA CUÁNDO???, es la pregunta. Cuántos más agravios seremos capaces de soportar sin revelarnos contra tanta inoperancia y cinismo. Así como el pueblo debe querer votar, sería bueno que no nos dejemos engañar mas por estos impresentables.
lunes, 29 de agosto de 2011
El jefe de seguridad de River contrató al abogado de Adrián. Y hay nuevas pruebas que complican a la CD.
Si alguien le dijera que el jefe de una barra tiene el mismo abogado que el jefe de seguridad del club, usted le pediría que le cuente otro chiste. Pero el mundo del fútbol y los violentos da para todo menos para la risa: Gabriel Riccio, el hombre fuerte de Seguridad de River, acusado de favorecer la apretada de Los Borrachos a Sergio Pezzotta en el entretiempo del partido contra Belgrano que determinó el descenso del Millo, contrató como letrado a Ignacio Irurzun, quien defiende desde hace años los intereses de Adrián Rousseau, sindicado como jefe en las sombras de la barra oficial.
La situación que roza lo paródico quedó confirmada en Tribunales, cuando Irurzun asumió el cargo. Y muestra una vez más las sugestivas coincidencias en el accionar de barras y gente del fútbol y la sensación de impunidad que tienen todos. De hecho, en el juicio por el crimen de Gonzalo Acro hubo declaraciones sobre la relación que unía a Riccio con Los Borrachos, Rousseau, la Policía y la SIDE desde 06, cuando se partió la barra.
Una situación similar se vivió años atrás cuando Rafael Di Zeo contrató como abogados a Juan Martín Cerolini y Marcelo Rochetti, que eran letrados de la Policía Federal y el segundo terminó como jefe de Seguridad de la Legislatura Porteña bajo la administración de Mauricio Macri.
Igual, Irurzun tendrá trabajo extra esta vez. El abogado que consiguió que la Justicia absuelva a Adrián en todas las causas que tuvo, se encuentra ante un nuevo escenario.
Olé informó la semana pasada sobre una escucha al Melli Hernán, barra de la primera línea, quien aseguró que ellos bajaron de la tribuna en el entretiempo contra Belgrano para llevarles hamburguesas y gaseosas a la barra Pirata y ahí los dirigentes los mandaron a apretar a Pezzotta. Pues bien, la Justicia tiene imágenes que apoyan el testimonio obtenido, en las cuales se ve cómo un grupo de Borrachos, minutos después de la apretada, se dirige tranquilamente a la popular visitante a llevar las vituallas. Y a menos que alguien de una explicación convincente, en Tribunales piensan cocinar a todos vuelta y vuelta.
La Comisaría 51 también está en la mira de la Justicia.
Se sabe que los delitos de los barras no podrían consumarse sin la vista gorda de mucha gente. En este marco, la fiscalía de Saavedra imputó al jefe de la Comisaría 51, Rubén Aguilar, y a un oficial, Matías Ponce, por supuesta protección a Los Borrachos el día de la apretada a Pezzotta. Pero van por más: se allanó la Comisaría bajo el presupuesto que allí se cobraba peaje para que los barras pudieran revender entradas, vender merchandising trucho y usufructuar a los trapitos.
Ya no son Los Borrachos. Ahora quienes dirimen todo como orilleros son pseudo dirigentes. No es casual: cuando River institucionalizó a su barra, avaló la violencia como resolución de conflictos. Para eso contó con la anuencia del Estado y la Justicia, que hicieron poco para detenerla. Así, los vientos sembrados hace años hoy son tempestades.
Passarella llegó asegurando que venía a cortar esta realidad de cuajo. Pero hizo todo lo contrario. La investigación en Tribunales sobre la colaboración de su gente en la apretada a Pezzotta es el punto máximo de esa política y genera, hacia abajo, la sensación de vale todo. Y cuando eso sucede, sólo resta esperar la próxima víctima.
crédito: www.acaestalahinchada.blogspot.com
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