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domingo, 9 de marzo de 2014

OTRA INEXCUSABLE FALLA DE LOS ORGANISMOS DE "SEGURIDAD"

Evidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios. 
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
Evidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios. 
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
CLARINEvidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios. 
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.

Un hombre de seguridad terminó en el consultorio

POR ENRIQUE GASTAÑAGA

Lo tomaron de un brazo y aceleraron. Fue atendido en el departamento médico del club.
Custodiado. Así estaba el club el viernes por la noche, después de que los barras entraran en acción. / LORENA LUCCA

09/03/14
No sólo en Boca hubo golpes en ese vestuario en el que Agustín Orion descargó su bronca a las trompadas contra Pablo Ledesma. También hubo sacudones fuertes con un tema que dispara miedo y que la dirigencia no sabe cómo resolver: la barra brava. Ya se sabía que en ese viernes tormentoso en Boca los violentos estuvieron en el club. Ya se sabía que esperaron a los futbolistas después de la cena para “charlar”. Lo que no había trascendido y se confirmó ayer fue laagresión de la barra a un empleado de seguridad, que terminó asistido en el departamento médico del club. Al cabo, un episodio que certifica una obviedad: La Doce se mueve en Boca con total libertad.
Enterada de los golpes de Orion a Ledesma, la barra brava se autoconvocó para ir al club. El hecho se produjo con el primer auto que ingresó, ocupado por cuatro violentos. Uno de los empleados de seguridad les pidió los carnets. Como tres no lo tenían, intentó frenarlos. Según el relato del custodio que quiso cumplir con su tarea, uno de los cuatro barras le preguntó: “¿No sabés quién somos”. Enseguida otro miembro de La Doce subió el tono: “No te hagas golpear al pedo”.
El hombre de seguridad, entonces, insistió: “Este es mi laburo y...”.
No completó la frase. Uno de los barras que no manejaba lo manoteó de un brazo. El conductor, al mismo tiempo, aceleró. Y adentro. El custodio quedó herido en un brazo y fue llevado al departamento médico, donde lo asistieron.
En la cabina de ingreso, los restantes miembros de seguridad agendaron el número de patente y el modelo del auto. También están los datos del único carnet de socio mostrado por los barras, que tranquilamente podría ser de otro.
Todavía no se sabe qué hará la dirigencia de Boca. Es más, ayer por la tarde, consultado por Clarín, el dirigente César Martucci, presidente del Departamento de Fútbol, aseguró que desconocía la situación y que era la primera noticia que recibía sobre la agresión.
Eso sí, Martucci se refirió a una versión que indicaba que los barras, encabezados por su jefe Cristian Fido Debaux, no sólo esperaron a los jugadores después de la cena del viernes para charlar, sino que también se habrían sentado en la misma mesa con quienes corren detrás de la pelota.
“Desmiento absolutamente cualquier presencia de persona ajena a la dirigencia, al cuerpo técnico y al plantel, tanto en la cena como en el hotel”, dijo Martucci. ¿Y en el playón?
“El jefe de seguridad me dijo que no había nadie ahí”...
Además de ratificar que no cenaron con el plantel porque “no había onda para tanto ni para un apriete duro” , una fuente de la barra afirmó que hubo un diálogo con Daniel Díaz en el playón. El Cata pidió que no molestaran a Orion y a Ledesma, a quien los violentos iban a respaldar. ¿También en esa charla, actuando como escudo, estuvo Juan Román Riquelme? Desde La Doce lo desmintieron: “Fido (el jefe) hace siete meses que no cambia una palabra con Román”.

lunes, 29 de agosto de 2011

El jefe de seguridad de River contrató al abogado de Adrián. Y hay nuevas pruebas que complican a la CD.

Si alguien le dijera que el jefe de una barra tiene el mismo abogado que el jefe de seguridad del club, usted le pediría que le cuente otro chiste. Pero el mundo del fútbol y los violentos da para todo menos para la risa: Gabriel Riccio, el hombre fuerte de Seguridad de River, acusado de favorecer la apretada de Los Borrachos a Sergio Pezzotta en el entretiempo del partido contra Belgrano que determinó el descenso del Millo, contrató como letrado a Ignacio Irurzun, quien defiende desde hace años los intereses de Adrián Rousseau, sindicado como jefe en las sombras de la barra oficial.


La situación que roza lo paródico quedó confirmada en Tribunales, cuando Irurzun asumió el cargo. Y muestra una vez más las sugestivas coincidencias en el accionar de barras y gente del fútbol y la sensación de impunidad que tienen todos. De hecho, en el juicio por el crimen de Gonzalo Acro hubo declaraciones sobre la relación que unía a Riccio con Los Borrachos, Rousseau, la Policía y la SIDE desde 06, cuando se partió la barra.


Una situación similar se vivió años atrás cuando Rafael Di Zeo contrató como abogados a Juan Martín Cerolini y Marcelo Rochetti, que eran letrados de la Policía Federal y el segundo terminó como jefe de Seguridad de la Legislatura Porteña bajo la administración de Mauricio Macri.


Igual, Irurzun tendrá trabajo extra esta vez. El abogado que consiguió que la Justicia absuelva a Adrián en todas las causas que tuvo, se encuentra ante un nuevo escenario.


Olé informó la semana pasada sobre una escucha al Melli Hernán, barra de la primera línea, quien aseguró que ellos bajaron de la tribuna en el entretiempo contra Belgrano para llevarles hamburguesas y gaseosas a la barra Pirata y ahí los dirigentes los mandaron a apretar a Pezzotta. Pues bien, la Justicia tiene imágenes que apoyan el testimonio obtenido, en las cuales se ve cómo un grupo de Borrachos, minutos después de la apretada, se dirige tranquilamente a la popular visitante a llevar las vituallas. Y a menos que alguien de una explicación convincente, en Tribunales piensan cocinar a todos vuelta y vuelta.


La Comisaría 51 también está en la mira de la Justicia.


Se sabe que los delitos de los barras no podrían consumarse sin la vista gorda de mucha gente. En este marco, la fiscalía de Saavedra imputó al jefe de la Comisaría 51, Rubén Aguilar, y a un oficial, Matías Ponce, por supuesta protección a Los Borrachos el día de la apretada a Pezzotta. Pero van por más: se allanó la Comisaría bajo el presupuesto que allí se cobraba peaje para que los barras pudieran revender entradas, vender merchandising trucho y usufructuar a los trapitos.




Ya no son Los Borrachos. Ahora quienes dirimen todo como orilleros son pseudo dirigentes. No es casual: cuando River institucionalizó a su barra, avaló la violencia como resolución de conflictos. Para eso contó con la anuencia del Estado y la Justicia, que hicieron poco para detenerla. Así, los vientos sembrados hace años hoy son tempestades.


Passarella llegó asegurando que venía a cortar esta realidad de cuajo. Pero hizo todo lo contrario. La investigación en Tribunales sobre la colaboración de su gente en la apretada a Pezzotta es el punto máximo de esa política y genera, hacia abajo, la sensación de vale todo. Y cuando eso sucede, sólo resta esperar la próxima víctima.




lunes, 9 de agosto de 2010

LAS ASOCIACIONES ILÍCITAS EL FÚTBOL ARGENTINO Y SUS NUEVOS PROYECTOS

Lío por Doce...na

Gustavo Grabia Ggrabia@ole.com.ar
| 30-07-2010

Ahora que se quedaron sin la Selección, la barra de Rafa se unió a los de Lomas para ir por la tribuna de Boca. Ya amenazaron a dos de los capos y uno fue a la Justicia.

Un par de semanas atrás, el cónclave en Cocodrilo reunió a 100 barras. Ahí, mientras las chicas se meneaban en los caños, quienes integraron La Doce de Rafael Di Zeo y los que responden a Marcelo Aravena y son de Lomas de Zamora, cantaron juntos "es la barra de Rafa, la que vuelve de las vacaciones, a los traidores que nos chupen bien los huevos, vamo' a matarlos porque venimos de nuevo". La imagen sería sólo bizarra si no fuera porque esta alianza piensa cumplir con su promesa: fuera del negocio de la Selección (tenían la banca del cuerpo técnico saliente), ahora se concentran en recuperar el negocio de La Bombonera, que tiene como actuales dueños a Mauro Martín y su ladero Maxi Mazzaro, quienes no sólo no piensan ceder el control sino que gracias a sus sólidos contactos con la dirigencia y los políticos, parecen estar más firmes que nunca.

A sabiendas de ésto, la alianza Rafa--Lomas comenzó un operativo para minarles fuerza uno a uno. Así, dos de los máximos sostenes de los capos fueron amenazados en las últimas horas. Uno de ellos es el histórico Santiago Lancry, que maneja al grupo de La Boca. El otro, está en la barra desde la época del Abuelo, lidera el grupo de Barracas y hasta habría presentado un hábeas corpus en la Justicia atribuyéndole a la gente de Di Zeo la responsabilidad por cualquier hecho violento que pudiera sufrir. Sí, arde.

Quienes conocen el paño dicen que cualquier incidente entre ambos grupos no se daría en Capital, ya que tras lo ocurrido el 15/3/09 en el Mc Donald's de Plaza Lezama la Federal tiene orden de que nada ocurra. Pero en los viajes al Interior, el riesgo es grande. Y Boca debuta en Mendoza contra Godoy Cruz. El jueves pasado, en un club de Mataderos, 150 barras de Di Zeo y Lomas se juramentaron recuperar el poder. Cerca de ahí, en un club de Villa Luro otros tantos de Mauro se juramentaron resistir. La guerra está declarada y alguien, señores, debe pararla.