Debuta AFA Plus en Santa Fe
Casu siete años después de su anuncio, se lanza el sistema que promete devolverles paz a las canchas. El contrato con Telecom y las obras sin terminar.Por Marcelo Rodríguez (*)
Espacio para refelexiones y/o denuncias sobre hechos de corrupción en el fútbol argentino. Luchamos por un fútbol en paz y contra la impunidad de las llamadas barras bravas y quienes las apadrinan y financian.
BUENOS AIRES, jul 21 (DyN) - La Cámara Civil condenó a la AFA y al club Defensa y Justicia a indemnizar con unos 300 mil pesos a un joven de 22 años que perdió un ojo por un enfrentamiento entre hinchadas rivales.
El fallo, dictado por la Sala J de la Cámara, con las firmas de los jueces Beatriz Verón y Zulema Wilde, consideró que "el espectador, al adquirir su entrada, pretende como contraprestación no sólo asistir al evento deportivo sino también no sufrir eventuales daños".
El fallo reparó los daños sufridos por Rodrigo Enrique Seisdedos, un joven "de condición socioeconómica humilde, empleado administrativo en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y con una hija menor de edad".
Los hechos ocurrieron el 9 de Septiembre de 2006, previo a un partido de fútbol de la Primera B Nacional entre Defensa y Justicia y Ferro Carril Oeste.
"La trifulca se generó cuando la parcialidad visitante (entre la que se encontraba Seisdedos) fue reprimida para que ingrese rápido al estadio, se sucedieron una serie de empujones y gritos, avanzaron hasta dentro de las instalaciones cuando tuvo lugar una lluvia de elementos contundentes (piedras y botellas) que alcanzaron el rostro del accionante", sostiene la resolución.
El fallo descartó que la herida que sufrió Seisdedos (traumatismo grave de ojo izquierdo con estallido ocular, dolencia calificada como gravísima y que evolucionó con amaurosis de ojo izquierdo, ceguera) hubiera sido producida por una bala de goma disparada por la policía.
"El argumento en torno a la responsabilidad que le cupo al personal policial por disparar balas de goma carece de sustento ya que no surge de ninguna prueba, y resulta plausible la deducción que practica la actora al sostener que, en caso de haber sido así, se la habría citado como tercero, lo que no acontece en autos", sostuvo el tribunal.
Además, los camaristas tomaron en cuenta un informe del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, que subrayó que "efectivamente se produjeron incidentes de violencia, y el actor no fue sindicado como autor de daños, ni mucho menos fue detenido por la autoridad policial".
El resarcimiento económico fue cuantificado en unos 280 mil pesos más intereses a contar desde la fecha del hecho.
"Los sucesos no pueden reputarse 'imprevisibles' ya que como es de público conocimiento, los hechos de violencia en los estadios de fútbol es, lamentablemente y desde hace largo tiempo ya, un hecho habitual o frecuente", sostiene el fallo.
"Las crónicas periodísticas tanto de las secciones policial como deportiva, resultan abundantes y coincidentes en destacar el peligro que conlleva la asistencia a los estadios de fútbol donde con reiterada frecuencia acontecen hechos vandálicos, tanto dentro de los estadios, en el ingreso y egreso de los mismos, como en las inmediaciones", agregaron los magistrados.
NOE GP SA
S-9034
DYN 09:11 07-21-10
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Grondona, con parte de la delegación de diputados.
Ante diputados de la Comisión de Deportes, Julio Grondona blanqueó lo que todos saben: "A los barras se los usa en el fútbol y en la política. Hay mucho negocio".
Julio Grondona lo dejó hablar a José Luis Meiszner. Ya sabía que la batalla estaba ganada de antemano: los diputados de la Comisión de Deportes de la Cámara querían interpelarlo y en vez de ir él al Congreso, los recibió en Ezeiza con un asado. "Eso es poder", habrá pensado el presidente de la AFA, poderoso como pocos en la Argentina, mientras los diputados se inmortalizaban en fotos con el Narigón Bilardo, y miraban con avidez las camisetas oficiales de la Selección que generosamente les habían regalado. Para entonces, el primer momento de cierta zozobra ya había pasado. El ex presidente de Quilmes y actual mano derecha de Grondona, ya había explicado lo beneficioso para la AFA del nuevo contrato de televisión. En todo caso, si la plata sale del Estado no es cuestión de la asociación. Y si "don Julio" tardó tanto tiempo en entender que el anterior convenio era perjudicial, fue en realidad porque como declaró, "estaba obnubilado. No me daba cuenta de que había 20 millones de personas que no veían los partidos por televisión. Yo pensé que todos tenían cable". Aunque después de semejante candor entró en contradicción diciendo que "hacía 15 años que quería cambiar, pero los dirigentes no me acompañaban, le tenían miedo al poder de los medios".
Lo cierto es que el clima ya era amigable. Ahí, el diputado Gerardo Milman, del partido Generación para el Encuentro Nacional (GEN), que lidera la radical Margarita Stolbizer, ingresó en el terreno de la violencia en el fútbol. Otra vez Meiszner fue el encargado de deslindar responsabilidades. Que el problema es la sociedad.
Ante diputados de la Comisión de Deportes, Julio Grondona blanqueó lo que todos saben: "A los barras se los usa en el fútbol y en la política. Hay mucho negocio".que la droga está haciendo estragos, que el tema es del Poder Ejecutivo. Hasta tiró como novedad que el próximo año las entradas se venderían por cajero automático y personalizadas, anuncio que se hizo el 27/12/07 y aún no se cristalizó (ver página 25).
Fue en ese instante en que Grondona salió de su silencio y sinceró la situación. Quizá pensando que sólo había diputados dado el carácter oficial de la reunión. Pero como en cada cuestión que atañe al Congreso, había un periodista del semanario especializado Parlamentario.com. que tomó nota de cada dicho y la subió al sitio web. Y dejó al rey desnudo ante una situación que todos saben pero nadie denuncia.
"La primer salida es que los dirigentes no manejen más las entradas ni el protocolo. Si no es imposible que se saquen de encima a los barras, porque esto ya resultó ser un negocio, porque no es que le das para que entren al estadio, sino que venden la entrada y entran de guapo. Entonces, vamos hablar clarito, porque no hay ni un solo dirigente de club que cuando se acerque un barra no le dé entradas. Estoy haciendo una investigación particular, para que sepan que de tonto no tengo nada. Y el tema de la universidad (por el proyecto de la UTN de entradas bancarizadas y personalizadas), que ya tendría que estar en marcha, también ha sido trabado por la convivencia de los dirigentes con barras porque se les acaba el negocio a todos. Porque hay una elección y se los usa tanto en el fútbol como en la política. Yo manifesté que deberían ir a un sector especial como en Europa. Pero la gente de Seguridad del país me contestó que era discriminación. La convivencia es total y de todos los sectores". Se verá ahora si a partir de este sinceramiento, cambia algo en el fútbol argentino. Porque las dos veces que declaró ante la Justicia, Grondona dijo todo lo contrario a lo que admitió ante los diputados. Y la Ley del Deporte en su artículo cinco pena con prisión a todo aquel que favorezca la formación de grupos violentos. La entrega de entradas cabría en este ítem. Hasta ahora, ningún dirigente fue condenado por esto. El único que llegó a juicio fue Daniel de la Fuente, ex titular de Estudiantes, y resultó absuelto. ¿Cambiará ahora la mano? Lo cierto es que al final de su intervención, Grondona sumó a la Policía entre los que tienen convivencia con los barras y a los medios, "porque a éstos les conviene que haya dificultades, porque nosotros estamos acostumbrados a leer la sangre y no la vida", afirmó. La sangre, claro, que producen los barras en convivencia con los actores del fútbol argentino, según la descarnada visión de Julio Humberto Grondona.
La barra brava respaldó a Palermo y se opuso a Riquelme, a quien apretó la semana pasada. Aumenta la división en Boca: ¿Qué harán los hinchas comunes?
La barra brava de Boca tomó partido y se manifestó a favor de Martín Palermo en la disputa con Juan Román Riquelme.
El 10 xeneize rompió el silencio el viernes y confirmó lo que se rumoreaba: el domingo, previo a jugar con Arsenal, la 12 tuvo una "reunión" con ellos en La Bombonerita (donde guardan las banderas) y allí instaron a los jugadores a conseguir buenos resultados.
De repente, un par de barras comenzaron a increpar a Riquelme, con insultos y agravios, ordenándole que le pase más seguido la pelota a Palermo. Román, intimidado por la amenaza de los violentos, le atribuyó la responsabilidad de ese hecho al propio goleador, que intentó desligarse pero jamás salió en su defensa. Esas dos situaciones fueron la causa de su particular festejo en el tanto del récord.
Los barras de los clubes ya no cuentan con el apoyo y la anuencia de la masa mayoritaria de los hinchas, aunque sí de los dirigentes. Muchos simpatizantes los han identificado como mercenarios y negociantes, que poco les importa los colores de su equipo. Otros, siguen ponderando que la tribuna tenga "dueño" y que la barra se haga respetar ante otras hinchadas.
La relación entre los hinchas comunes y la 12 está cortada hace tiempo. En el estadio, a la hora de los temas polémicos, siempre opinan diferente. Hace poco, fue Riquelme quien apabulló a Maradona por contar con el apoyo de todo el estadio, menos de la barra.
El propio Palermo intentó bajarle el tono a la bandera de la barra: "El apoyo fue para todo el equipo", argumentó.
El goleador sabe que contar con el respaldo de la 12 no le garantiza nada, incluso hasta puede llegar a perjudicarlo.
La mano viene pesada, el enfrentamiento ya no sólo es entre jugadores, ahora la barra está en el medio. Eso sólo puede indicar peligro.