Evidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios.
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
Evidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios.
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.
CLARINEvidentemente la interna en la barra de Boca, las en casi todas las barras está claro, pero Boca es Boca, está en un pico altísimo. Lo más llamativo del caso es que los "responsables" de los organismos de seguridad, en esta cuestión están completamente ausentes, faltos de información (quiero creer, porque de contar con ella y no hacer nada, sería mucho más grave), sin plan, sin ideas. Lo único que surge de la calle México 12 con intimaciones absurdas, limitaciones, prohibiciones de concurrencia de público, partidos a puertas cerradas, cuando no, directamente clausuras de estadios.
El patético Comité de Seguridad clausuró nuestro estadio en 2012 porque un par de loquitos arrojaron un cartel (sí, el de Gatorade) al banco de suplentes visitante, esos giles fueron identificados, expulsados del club, puestos a disposición de la Justicia Contravencional (mamita querida!!!), pero no fue suficiente, la clausura fue inexorable.