lunes, 13 de febrero de 2012

Procesaron a dirigentes de River por las amenazas a Sergio Pezzotta


1
2
3
4
5 5 votos

Finalmente, la Justicia procesó a tres directivos de la entidad de Núñez, a un policía y cuatro barras. Los ocho imputados quedaron a un paso del juicio oral por amenazas coactivas, un delito que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión

La Sala I de la Cámara del Crimen procesó por amenazas a dirigentes de River Plate a raíz de las amenazas que sufrió el árbitro Sergio Pezzota en el estadio Monumental el pasado 26 de junio, en el entretiempo del partido que disputó el local con Belgrano de Córdoba y que selló su descenso a la B Nacional.

El Tribunal revocó la falta de mérito y procesó por amenazas al vocal de River Plate Néstor Morelli; al jefe de seguridad, Gabriel Riccio; a Francisco Bierniakowicz, supuesto nexo entre el club y la barra brava; y al policía Federal Matías Ponce.

En la causa también se confirmó el procesamiento de cuatro barras bravas, quienes fueron filmados cuando se dirigían al vestuario del árbitro Pezzota.

En la misma resolución y también por el delito de amenazas, el Tribunal -con la firma de los jueces Alfredo Barbarosch, Jorge Rimondi y Luis María Bunge Campos- confirmó los procesamientos de los integrantes de los "Borrachos del Tablón" Martín Araujo, Sergio Medina, Juan Carlos Leguizamón y Flavio Raguzzi.

En primera instancia el juez de instrucción Rodolfo Cresseri había procesado a los barras pero dictado la falta de mérito de los dirigentes, y a raíz de esta resolución los ochos imputados quedan más cerca del juicio oral y público. De recaer condena, el delito de amenazas prevé una pena de hasta dos años de prisión.

Los hechos tuvieron lugar el 26 de junio, en el entretiempo del partido en que River jugaba con Belgrano de Córdoba en el Monumental, y un grupo de barras bravas con la anuencia de los dirigentes involucrados se dirigió al vestuario de Pezzota, y lo intimidaron para que favorezca al equipo millonario mediante su arbitraje.

Pero River empató 1 a 1 con Belgrano y descendió por no alcanzar la diferencia que sacó el "pirata" en el primer encuentro de ida en Córdoba.

En ese mismo partido fue que se generaron los incidentes en el estadio y en sus cercanías, y a raíz del cual se le abrió una causa penal a Daniel Passarella, presidente de River, y otros por no tomar recaudos de seguridad y por permitir el ingreso de personas más allá del límite de capacidad permitida.

A los pocos días, se conoció por un informe que el propio árbitro presentó ante la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que había sido amenazado en su vestuario, tras lo cual se emprendió una investigación.

domingo, 12 de febrero de 2012

POR FIN LA JUSTICIA NO SE RINDE ANTE ESTOS VIOLENTOS

La causa por la interna entre Mauro Martín y Di Zeo
El fiscal penal porteño Walter López pidió el juicio para los barrabravas de Boca Mauro Martín y Rafael Di Zeo y que sean condenados a cinco días de arresto y se les prohíba concurrir a estadios de fútbol por ocho meses al primero y por un año al segundo. La petición es por los incidentes ocurridos el año pasado en el estadio de Boca, cuando el equipo local enfrentó a Atlético de Rafaela y la facción que responde a Di Zeo provocó disturbios en la Bombonera, y Martín le hizo un gesto que pareció una amenaza de muerte.
Fuentes judiciales informaron a la agencia DyN que el fiscal también solicitó que Martín haga un curso especial de derechos humanos y que Di Zeo repare los daños provocados en el estadio. El pedido fue planteado ante la jueza Penal, Contravencional y de Faltas Carla Cavaliere.
Los hechos ocurrieron el 30 de octubre pasado, antes del partido, en lo que fue el regreso a los estadios del grupo que dirige Di Zeo, quien pelea el liderazgo de la hinchada con Martín. La barra de Di Zeo provocó destrozos en el estadio e ingresó sin entradas, mientras que Martín fue fotografiado haciendo el signo de degüello, en lo que se entendió como una amenaza para su rival. La Justicia inició una causa y a ambos barras se les prohibió el ingreso a los estadios de todo el país y a acercarse a 500 metros de ellos hasta tanto concluya el expediente. Ahora, el fiscal López pidió la elevación a juicio por los delitos de amenazas, ingreso sin entradas e incitación al desorden. Por otra parte, sigue la investigación contra oficiales de la Policía Federal por la presunta "liberación" de las puertas de acceso al estadio por donde ingresó la barra de Di Zeo.

sábado, 11 de febrero de 2012

PROCESAMIENTO EJEMPLAR II

La Cámara del Crimen procesó al vocal de River Plate Néstor Morelli, al jefe de seguridad del club, Gabriel Riccio, al presunto nexo de la dirigencia con la barra brava Francisco Bierniakowicz y al oficial de la Policía Federal Matías Ponce por liberar la zona del estadio en la que barras amenazaron al árbitro Sergio Pezzota en el partido con Belgrano de Córdoba en el que el equipo de Nuñez descenció a la B Nacional.
La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes del club "coordinaron el embate hacia la terna arbitral" al liberar la zona de vestuarios ya que en ella se encontraron con los barras bravas y nada hicieron para impedir su avance.
Además, el tribunal ratificó los procesamientos de los barras Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno de los jefes de "Los Borrachos del Tablón", Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron hasta el vesturio de Pezzotta en el entretiempo del partido, donde fue amenazado.
Así, los ocho procesados quedaron a un paso del juicio oral y público en el que serán juzgados por el delito de amenazas coactivas, que tiene una pena de seis meses a dos años de prisión, informaron hoy a DyN fuentes judiciales.
En la causa no está imputado el presidente del River, Daniel Passarella, quien sí lo está en el expediente del fuero contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro.
El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch.
Para los camaristas los tres dirigentes "aprovechándose de su condición de empleados coordinaron el embate hacia la terna arbitral" ya que imágenes de las cámaras de seguridad los muestran en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo.
"La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitica pudieron acceder", explicaron los jueces.
Morelli es vocal del club y presidente del Departamento de Control de Estadios, mientras que Bierniakowicz es colaborar de esa área y se lo sindica como el nexo entre el club y los barras bravas.
Por su parte, a Riccio la Cámara también lo procesó por no evitar el avance de la barra ya que se encontró con el grupo en las adyacencias del vestuario de Pezzota y las imágenes lo ubicaron charlando con el subinpestor Ponce.
Sobre el policía, el tribunal sostuvo que Ponce "pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía".
Pezzota y sus colaboradores fueron amenazados en el partido que River jugó de local el 26 de junio pasado con Belgrano, que terminaría 1 a 1 y que significaría el descenso del club de Nuñez a la B Nacional.
"Ponete las pilas que tenemos que ganar porque sino, no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen", le dijeron a Pezzota, según la declaración del árbitro, quien les respondió "vayan tranquilos; el partido está tranquilo".
Las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio mostraron que los barras bajaron de la tribunal y trasparon distintos accesos del anillo interno del estadio en los que se encontraron con los dirigentes, hasta que llegaron al vestuario.

PROCESAMIENTO EJEMPLAR

Tres dirigentes de River y un oficial de la Policía Federal fueron procesados por liberar una zona del estadio Monumental y permitir que un grupo de barrabravas amenazara al árbitro Sergio Pezzotta, durante el partido con Belgrano de Córdoba en el que el equipo de Núñez descendió a la B Nacional.

La decisión la adoptó la Cámara del Crimen contra el vocal de River Néstor Morelli; el jefe de seguridad, Gabriel Riccio (hombre de "confianza" de Daniel Passarella), el presunto nexo entre la dirigencia con los barras, Francisco Bierniakowicz, y el oficial Principal de la Policía Federal Matías Ponce. El tribunal de alzada ratificó además los procesamientos de cuatro integrantes de “Los Borrachos del Tablón”: Alberto "Martín de Ramos" Araujo, uno los jefes; Juan Carlos "Chimi" Leguizamón, Sergio "Ale de Bugde" Medina y Flavio Raguzzi, quienes llegaron al vestuario de Pezzotta en el entretiempo del cotejo para amenazarlo.Los ocho quedaron procesados por el delito de "amenazas coactivas" y al borde del juicio oral, donde podrían ser condenados a penas de entre seis meses y dos años de prisión.La Sala I de la Cámara consideró que los dirigentes “coordinaron el embate hacia la terna arbitral “al liberar la zona de vestuarios, ya que "nada hicieron para impedir" el avance de los barras que se encontraban en esa zona.En su apriete, los barras le reclamaron a Pezzotta: “Ponete las pilas que tenemos que ganar o no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen”.
El presidente de River, Daniel Passarella, no está imputado en esta causa pero sí en otro expediente contravencional por el exceso en la venta de entradas y la falta de control para evitar los incidentes tras el encuentro. El fallo fue firmado el 30 de diciembre, último día hábil antes de la feria judicial, por los jueces Luis María Bunge Campos, Jorge Rimondi y Alfredo Barbarosch, y se conoció recién hoy.

La causa es producto de una denuncia ordenada por la Ministra Nilda Garré por conducto de la dependencia dedicada a la seguridad en el fútbol, cuyos funcionarios preservaron la prueba y cumpliendo instrucciones de la funcionaria activaron los mecanismos judiciales que ahora, por fin, han puesto las cosas en sus justos términos. Al menos, esta vez parace que los violentos no se la llevarán de arriba y por otra parte es la primera vez que se sentarán en el mismo banquillo dirigentes, barras bravas y policías, todos procesados por el mismo hecho.

Los jueces enfatizaron que las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a los tres dirigentes en distintos lugares de la zona de vestuarios charlando con Araujo y el resto de los barras sin impedir el avance del grupo. La secuencia fílmica indica que Morelli junto a su colaborador (Bierniakowicz) fueron los encargados de habilitar el ingreso del grupo agresor al sector privado. Uno (Bierniakowicz) los detuvo frente a la puerta del hall central, haciéndolos volver sobre sus pasos para encontrarse con el otro (Morelli) frente a la puerta maratón, por la que en definitiva pudieron acceder, dice la resolución judicial. El policía Ponce, “pese al conocimiento que tenía, o que debía tener, sobre las restricciones que pesaban sobre el ingreso al anillo interno del estadio, se desentendió de la conducta que desplegaron los simpatizantes caracterizados que conocía”.

sábado, 3 de diciembre de 2011

UNA VEZ MÁS EL OPROBIO EN EL FÚTBOL ARGENTINO

El lamentable episodio producido este sábado por los "funcionarios" del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ordenado seguramente por Mauricio Macri y patéticamente ejecutado e inexplicablemente defendido por Ignacio Palazuelos, son una nueva demostración del desprecio de las autoridades por la gente en general y por el tan vapuleado fútbol argentino en particular. Con excusas absolutamente inadmisibles, en verdad con mentiras aún más inaceptables, ejecutaron una clausura "preventiva" del estadio de San Lorenzo de Almagro, con el sólo propósito de que el partido que éste debía jugar frente al C.A. Tigre no se disputase. Pués bien, lo lograron..., ahora habrá que pedirles a estos irresponsables que expliquen en la sede, seguramente judicial que corresponda, la verdad (?). Es francamente poco probable que ello nunca ocurra, de mentirosos y mendaces eso no se puede esperar. Sí es esperable que la ciudadanía sepa primero y comprenda después, hasta donde llegan estos sujetos en defensa vaya uno a saber de qué cuestiones, son capaces de llegar con sus actos decididamente ilegales. Un nuevo atropello a la más elemental inteligencia de los argentinos. Una nueva demostración de sus incapacidades, HASTA CUÁNDO???, es la pregunta. Cuántos más agravios seremos capaces de soportar sin revelarnos contra tanta inoperancia y cinismo. Así como el pueblo debe querer votar, sería bueno que no nos dejemos engañar mas por estos impresentables.

lunes, 29 de agosto de 2011

El jefe de seguridad de River contrató al abogado de Adrián. Y hay nuevas pruebas que complican a la CD.

Si alguien le dijera que el jefe de una barra tiene el mismo abogado que el jefe de seguridad del club, usted le pediría que le cuente otro chiste. Pero el mundo del fútbol y los violentos da para todo menos para la risa: Gabriel Riccio, el hombre fuerte de Seguridad de River, acusado de favorecer la apretada de Los Borrachos a Sergio Pezzotta en el entretiempo del partido contra Belgrano que determinó el descenso del Millo, contrató como letrado a Ignacio Irurzun, quien defiende desde hace años los intereses de Adrián Rousseau, sindicado como jefe en las sombras de la barra oficial.


La situación que roza lo paródico quedó confirmada en Tribunales, cuando Irurzun asumió el cargo. Y muestra una vez más las sugestivas coincidencias en el accionar de barras y gente del fútbol y la sensación de impunidad que tienen todos. De hecho, en el juicio por el crimen de Gonzalo Acro hubo declaraciones sobre la relación que unía a Riccio con Los Borrachos, Rousseau, la Policía y la SIDE desde 06, cuando se partió la barra.


Una situación similar se vivió años atrás cuando Rafael Di Zeo contrató como abogados a Juan Martín Cerolini y Marcelo Rochetti, que eran letrados de la Policía Federal y el segundo terminó como jefe de Seguridad de la Legislatura Porteña bajo la administración de Mauricio Macri.


Igual, Irurzun tendrá trabajo extra esta vez. El abogado que consiguió que la Justicia absuelva a Adrián en todas las causas que tuvo, se encuentra ante un nuevo escenario.


Olé informó la semana pasada sobre una escucha al Melli Hernán, barra de la primera línea, quien aseguró que ellos bajaron de la tribuna en el entretiempo contra Belgrano para llevarles hamburguesas y gaseosas a la barra Pirata y ahí los dirigentes los mandaron a apretar a Pezzotta. Pues bien, la Justicia tiene imágenes que apoyan el testimonio obtenido, en las cuales se ve cómo un grupo de Borrachos, minutos después de la apretada, se dirige tranquilamente a la popular visitante a llevar las vituallas. Y a menos que alguien de una explicación convincente, en Tribunales piensan cocinar a todos vuelta y vuelta.


La Comisaría 51 también está en la mira de la Justicia.


Se sabe que los delitos de los barras no podrían consumarse sin la vista gorda de mucha gente. En este marco, la fiscalía de Saavedra imputó al jefe de la Comisaría 51, Rubén Aguilar, y a un oficial, Matías Ponce, por supuesta protección a Los Borrachos el día de la apretada a Pezzotta. Pero van por más: se allanó la Comisaría bajo el presupuesto que allí se cobraba peaje para que los barras pudieran revender entradas, vender merchandising trucho y usufructuar a los trapitos.




Ya no son Los Borrachos. Ahora quienes dirimen todo como orilleros son pseudo dirigentes. No es casual: cuando River institucionalizó a su barra, avaló la violencia como resolución de conflictos. Para eso contó con la anuencia del Estado y la Justicia, que hicieron poco para detenerla. Así, los vientos sembrados hace años hoy son tempestades.


Passarella llegó asegurando que venía a cortar esta realidad de cuajo. Pero hizo todo lo contrario. La investigación en Tribunales sobre la colaboración de su gente en la apretada a Pezzotta es el punto máximo de esa política y genera, hacia abajo, la sensación de vale todo. Y cuando eso sucede, sólo resta esperar la próxima víctima.




viernes, 12 de agosto de 2011

LA SIN RAZÓN DEL PODER

La situación a la que el Gobierno ha llevado el caso River Plate (la aplicación o no de un castigo con motivo del desastre del 26 de junio cuando River descendió) es una verdadera vergûenza. Parece que creen que ocultando lo evidente se resuelven los problemas, al igual que con el INDEC, creen que postergando la sanción a River, el domingo no perderán votos. Realmente parece mentira que gente que ha logrado transformaciones tan importantes como las logradas en los últimos siete años, pueda entrar en lo que podríamos llamar el juego de las minucias. Están haciendo una garn tarea en materia de seguridad, la gestión de la Ministra Garré nos parece innovadora y de avanzada, pero con el fútbol no da pié con bola, valga la metáfora. Siguen tolerando la intromisión de influyentes, algunos falsos influyentes o portadores de apellido, una fauna de de impresentables que lucran utilizando sus presuntos nexos o contactos con los funcionarios de turno. La sociedad está esperando respuestas sinceras, directas, rápidas y no vacilaciones, titubeos innecesarios, rosca y rosca... Querida Presidenta, no crea todo lo que le dicen, consulte una y otra vez, sus enemigos están mucho más cerca de lo que a usted le puede parecer.