Espacio para refelexiones y/o denuncias sobre hechos de corrupción en el fútbol argentino. Luchamos por un fútbol en paz y contra la impunidad de las llamadas barras bravas y quienes las apadrinan y financian.
martes, 12 de abril de 2011
LA DESORGANIZACIÓN DEL FÚTBOL ARGENTINO SIGUE CASTIGANDO A LA GENTE
Carlos Rodríguez Duval
Estadios: manchas de vacíos Una imagen prototípica se congela en los estadios de futbol: a la eterna escenografía de público apiñado con sus vivencias de hinchas en espectáculos probadamente convocantes, les han brotado manchas de cemento, descoloridas gamas de escalones vacíos. Pasará en el Racing-Independiente próximo, como en tantos otros partidos, en mayor o menor grado.
La rivalidad que alimenta la pasión popular agota los sectores disponibles del estadio pero indefectiblemente son vaciados de facto. Argumentos: el organismo respectivo, por seguridad; de parte del club local, por no ceder más ni menos que las entradas que le otoga el rival cuando es local. Todo decidido a pesar de que habrá lugar. Un desperdicio.
El tema se extiende a casi todos los casos. En el de Boca, pasa que quita una bandeja a los visitantes y le deja otra con 4.500 para no dejar afuera a su caudaloso padrón societario. Ha significado un límite que tentó al contagio.
Así, esas manchas de vacío humano pueden aparecer si el rival no los cubre. O si algunos socios no van. En el clásico de Avellaneda, Racing denegó el pedido del Rojo de que aparte de su lugar de visitante (3.500), le ceda otro, en la bandeja inferiore, anulado por el Coprosede. Como Independiente no le da más que esa cifra en su estadio porque no contempla otro sector para el visitante, entonces surge una aspiración de la Academia: en el futuro podría darle esa porción extra si a su turno, su rival resignara algo de su espacio de local.
Un estadio, como obra arquitectónica, prevé su plan de necesidades, el usuario, la funcionalidad, y el entorno. En estos casos del fútbol, el dueño es cada vez menos hospitalario con el huésped.
miércoles, 4 de agosto de 2010
SIGUEN DISCRIMINANDO
¿Por qué se sostiene el "sin público visitante"?
En la Primera B Nacional se viene la cuarta temporada sin público visitante.
Rubén Pérez, el titular del Coprosede (Comité Provincial de Seguridad Deportiva de la provincia de Buenos Aires), aseguró que no existe estructura adecuaba en el Interior para permitir el ingreso del público visitante a los partidos de fútbol y que el 62 por ciento del fútbol se desarrolla en Buenos Aires.
Eso, además de faltar a la realidad, no es ni siquiera un eufemismo para disfrazarla. Todo parece indicar que Rubén Pérez carece de un conocimiento profundo de la realidad existente y de la integración de los clubes que participan en el torneo de Primera B Nacional.
Del total de equipos intervinientes en ese torneo, solamente cinco son de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Chacarita Juniors, Ferro Carril Oste, Deportivo Merlo, Almirante Brown y Defensa y Justicia. Del Interior directamente afiliados a la AFA hay dos: Rosario Central y Unión de Santa Fe.
Mientras que los otros trece clubes que conformar el certamen también son provincianos: Belgrano e Insituto de Córdoba; Patronato de Paraná; Boca Unidos de Corrientes; Independiente Rivadavia de Mendoza; San Martín de San Juan; Gimnasia y Esgrima de San Salvador de Jujuy; Atlético de Rafaela; San Martín de Tucumán y Atlético Tucumán; Tiro Federal de Rosario y la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia.
La intención de mantener la prohibición para el acceso del público visitante parte de un concepto cerrado y de la idea de que la violencia en los estadios de fútbol es privilegio de los hinchas del Interior; no de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Y esa discriminación que se mantiene por cuarto año consecutivo, es una regresión económica por reduce los ingresos de los clubes participantes por la venta de entradas a los visitantes e insititucional porque mide a todos los clubes con la misma base y la óptica del vandalismo metroplitano con que comulgan los directivos del Copresede. Después de todo, los hechos de violencia que desencadenaron esta medida fueron en Almirante Brown-Estudiates de Buenos Aires (B metro-B Nacional) y Nueva Chicago-Tigre (Primera A-B Nacional), en la temporada 2006-2007.
lunes, 26 de julio de 2010
MATAN A LOS PERROS PRETENDIENDO CURAR LA RABIA
Pasan los años y la incompetencia de los funcionarios "a cargo de la seguridad en el fútbol" progresa geométricamente. El caso de Rubén Pérez ya fue abundantemente tratado en este blog, sin embargo y tal como lo informa la nota que comentamos, la pertinaz torpeza de Pérez y Paladino, con la imprescindible complicidad de Julio Grondona, continúa. Se sigue sometiendo al público del interior a un increíble nivel de discriminación por cuestiones totalmente ajenas a las provincias, a excepción de la de Buenos Aires, por motivos que tienen que ver con la incompetencia (ni hablar de los temas de corrupción que están tramitándose en el Justicia) de los funcionarios, de Rubén Pérez en particular y de un COPROSEDE totalmente sobredimensionado e ineficiente.
¿Por qué se sostiene el "sin público visitante"?
En la Primera B Nacional se viene la cuarta temporada sin público visitante.
Rubén Pérez, el titular del Coprosede (Comité Provincial de Seguridad Deportiva de la provincia de Buenos Aires), aseguró que no existe estructura adecuaba en el Interior para permitir el ingreso del público visitante a los partidos de fútbol y que el 62 por ciento del fútbol se desarrolla en Buenos Aires.
Eso, además de faltar a la realidad, no es ni siquiera un eufemismo para disfrazarla. Todo parece indicar que Rubén Pérez carece de un conocimiento profundo de la realidad existente y de la integración de los clubes que participan en el torneo de Primera B Nacional.
Del total de equipos intervinientes en ese torneo, solamente cinco son de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Chacarita Juniors, Ferro Carril Oste, Deportivo Merlo, Almirante Brown y Defensa y Justicia. Del Interior directamente afiliados a la AFA hay dos: Rosario Central y Unión de Santa Fe.
Mientras que los otros trece clubes que conformar el certamen también son provincianos: Belgrano e Insituto de Córdoba; Patronato de Paraná; Boca Unidos de Corrientes; Independiente Rivadavia de Mendoza; San Martín de San Juan; Gimnasia y Esgrima de San Salvador de Jujuy; Atlético de Rafaela; San Martín de Tucumán y Atlético Tucumán; Tiro Federal de Rosario y la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia.
La intención de mantener la prohibición para el acceso del público visitante parte de un concepto cerrado y de la idea de que la violencia en los estadios de fútbol es privilegio de los hinchas del Interior; no de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Y esa discriminación que se mantiene por cuarto año consecutivo, es una regresión económica por reduce los ingresos de los clubes participantes por la venta de entradas a los visitantes e insititucional porque mide a todos los clubes con la misma base y la óptica del vandalismo metroplitano con que comulgan los directivos del Copresede. Después de todo, los hechos de violencia que desencadenaron esta medida fueron en Almirante Brown-Estudiates de Buenos Aires (B metro-B Nacional) y Nueva Chicago-Tigre (Primera A-B Nacional), en la temporada 2006-2007.